Horror en el Cumelén: confirmaron la preventiva de Costich y se presume que recibirá severa pena
La fiscalía neuquina está en condiciones de pedir hasta 26 años de cárcel en contra del hombre que provocó la muerte de su hijo tras incendiar su casa.
El juez de garantías Juan Guaita, resolvió prorrogar la prisión preventiva, solicitada por la Fiscalía, para Federico Costich, quien hace dos semanas fue declarado responsable de estrago doloso agravado por el resultado muerte (en el caso de su hijo) y lesiones leves doblemente agravadas por el vínculo y por el contexto de violencia de género con privación ilegal de la libertad agravada (en el caso de su hija). Por las características de los delitos, anticiparon que la parte acusadora podría avanzar con un pedido de pena cercano a los 20 años.
El primer hecho ocurrió el 24 de marzo de 2024, cuando Federico Costich le quemó el rostro a su hija de 19 años utilizando un aerosol y un encendedor a modo de lanzallamas y el segundo hecho al día siguiente, cuando incendió su propia casa dejando encerrado con llave en el interior a su hijo, quien murió carbonizado.
Aunque todavía no se realizó la audiencia de la determinación de la pena, el Código Penal establece para estos delitos una pena mínima de 8 años y una pena máxima de 26 años de prisión.
Sin oposición de la defensa, y teniendo en cuenta que los riesgos procesales se encuentran vigentes, principalmente el riesgo de fuga ante la perspectiva de que la pena será de cumplimiento efectivo, el juez dictó la prórroga de la prisión preventiva por el término de 6 meses.
El acusado reconoció la autoría del hecho
Semanas atrás, Costich reconoció ser el responsable del incendio que terminó con la muerte de su hijo y de quemar a su hija con un aerosol.
Según la información del Poder Judicial neuquino, la fiscalía y la defensa comunicaron la realización de un acuerdo de responsabilidad donde Costich aceptaba su culpabilidad. En cuanto a la calificación de los delitos, el hecho donde murió carbonizado el hijo del acusado se consideró estrago doloso agravado por el resultado muerte y, respecto de la hija, de 19 años, se le atribuyó lesiones leves doblemente agravadas por el vínculo y por el contexto de violencia de género con privación ilegal de la libertad agravada.
“El juez de garantías Juan Guaita, considerando que además de la declaración del imputado, las pruebas recabadas durante la investigación son suficientes como para corroborar la responsabilidad, homologó el acuerdo”, resaltaron en forma oficial.
Los hechos que tuvieron como víctimas a los hijos de Costich se sucedieron el 24 y 25 de marzo del año pasado. A modo de resumen, el Poder Judicial indicó que “el domingo 24 de marzo de 2024, Federico Costich le quemó el rostro a su hija de 19 años utilizando un aerosol y un encendedor a modo de lanzallamas. Al día siguiente incendió su propia casa dejando encerrado con llave en el interior a su hijo, quien murió carbonizado. En el momento de este último hecho Costich se encontraba bajo los efectos del consumo de estupefacientes”.
La primera acusación fue por homicidio agravado
En un primer momento, la fiscalía acusó a Costich de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un medio empleado para causar un peligro común respecto de Nazareno.
En cuanto a la hija, la fiscalía solicitó lesiones leves, doblemente agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en concurso real con privación ilegal de la libertad.
La jueza que intervino aceptó los cargos y los riesgos procesales existentes y terminó dictando la prisión preventiva del acusado.
La fiscal Lucrecia Sola reveló en la inicial formulación de cargos en contra de Costich que horas antes de la muerte, "el joven y la joven compartieron drogas con el acusado, hasta que, en un momento, los dos varones comienzan a discutir. Luego, Costich le ordenó a Nazareno que fuera dormir a la planta alta y, junto a la joven, se retiraron a comprar bebidas alcohólicas".
Sola relató que, al regresar, el imputado comenzó a decir que escuchaba ruidos arriba y que se trataba de un grupo de personas con las que tenía una disputa previa. “Luego inició un fuego en el garaje, arrastró a su hija al exterior y cerró con llave. Ella le decía que adentro estaba Nazareno, pero hizo caso omiso”, describió la fiscal del caso.
Te puede interesar...
Lo más leído
Dejá tu comentario