
La Argentina atraviesa un momento de definiciones económicas con consecuencias políticas. El tren de las oportunidades sigue pasando y el país debe subirse a él para despegar definitivamente. Eso es lo que ha transmitido el economista Ricardo Arriazu durante la conferencia “Soñando una Argentina posible”, durante la inauguración del nuevo hub de eventos corporativos de Alterpoint, en Yerba Buena. Como había expuesto hace casi dos años en una charla organizada por la Asociación Empresaria Argentina (AEA), el titular de Arriazu Macroanalistas Asesores Financieros Internacionales repitió la receta para encarrilar el rumbo argentino.
• “Para acelerar el ritmo de crecimiento, hay que fortalecer las instituciones”.
• “Hay que eliminar la inflación. No se convive con ella, sino que se la mata, porque sino nos mata a todos; rompe todo el tejido social”.
• “Es fundamental eliminar los desequilibrios macroeconómicos que hace que tengamos estos ciclos económicos y los años negativos”.
• “Si tenemos ventajas comparativas en ciertos sectores, hay que insertarse al mundo aprovechando esas actividades”.
• “Hay que resolver los problemas que hacen que la Argentina no sea competitiva. En esto se inscribe el costo argentino, las regulaciones, los impuestos, la falta de infraestructura”.
En la Argentina posible, la que puede aprovechar las viejas oportunidades perdidas, el potencial pasa por el valor de sus recursos naturales. Arriazu lo expuso durante su charla cuando resaltó que es el tercer país en el mundo en recursos naturales sobre el Producto Bruto Interno (PBI), aunque si uno posa la mirada en los países con mayores niveles de crecimiento, ninguno de ellos cuenta con tantos recursos como la Argentina.
“El crecimiento es el resultado del esfuerzo, del sacrificio y la prudencia; mientras no aprendamos que eso es lo que genera la riqueza de los pueblos, nunca vamos a salir”, resaltó. En esta orientación, acotó que, así como el dinero no hace a la felicidad pero ayuda, de la misma manera los recursos naturales constituyen el primer paso hacia el crecimiento.
En otro tramo de la conferencia, el economista y ex representante del país en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI), afirmó que el país sigue dándole la espalda al desarrollo minero que, por caso, ha permitido que Chile fortalezca su economía a través del cobre. “El 80% del valor de la explotación minera queda en el país; en camino,s construcción, energía, salud, alimentos y camiones. Por eso tenemos que tener enfocado al sector en eso”, fundamentó.
Claro que no todo es magia. Como viene señalando desde hace varios años, el fundamento esencial para captar más inversiones pasa por la seguridad juríridica.
Arriazu puntualizó, también, que, para ser un país más competitivo, la Argentina debe seguir bajando los impuestos. Claro que el cambio de la estructura productiva argentina puede causar problemas que luego se compensan, con aquello de que desaparecen sectores, pero asoman nuevos. Tras analizar el desenvolvimiento no sólo de la minería, sino también del sector agropecuario, del turismo, de la economía del conocimiento y de la construcción, Arriazu exclamó: “qué potencial que tenemos y qué tontos que somos. Que falta de sentido común porque el país tuvo oportunidades y nunca las aprovechó. Espero que esta vez se lo haga”. En este sentido, renegó de aquellos gobernadores que siguen poniendo impuestos como por ejemplo al transporte de petróleo o de gas porque no entendieron cuál es el camino hacia el desarrollo. “No están dándose cuenta de que la Argentina necesita un cambio estructural profundo que tal vez yo no lo veré, pero quizás sí mis hijos y mis nietos para que no se vayan del país”, fundamentó.
Reformas estructurales
En el segundo tramo de la conferencia se sumaron el economista Fernando Marengo y el conferencista Eduardo Braun. Ambos contribuyeron a profundizar los conceptos que Arriazu lanzó respecto de distintas cuestiones que inquietan a empresarios y de interés general en momentos en que la gestión del presidente Javier Milei trata de avanzar hacia el equilibrio de la economía. Ante la consulta acerca de si habrá devaluación o no, Arriazu recordó que la Argentina tiene una economía bimonetaria en la que, por ejemplo, para frenar la inflación se requiere de la estabilización tanto del peso como del dólar. “Mientras el dólar sea unidad de cuenta, no se lo puede liberar (del cepo cambiario)”, subrayó.
El experto reconoció que la Argentina es cara en términos del dólar hasta tres o cuatro veces que en otros países. Pero advirtió que no todo pasa por el tipo de cambio, sino que también tienen incidencia los costos del transporte, los aranceles, los impuestos y, en definitiva, lo que se conoce como el costo argentino. “Lo que hay que cambiar es esa estructura que hace que seamos caros”, agregó.
Al referirse a la aprobación del nuevo acuerdo con el FMI, el consultor afirmó que aún nadie sabe cuál el es el detalle de ese entendimiento. “El hecho de que el Presidente diga que va a usar ese dinero que llegue para comprar deuda, implica que hay dinero fresco. En el fondo, lo que se hará es que cambiar un activo del Banco Central nominado en Letras Intransferibles por otra que se llama reservas, que le dará el poder de fuego al Gobierno para ir abriendo más el cepo”, consideró. En ese aspecto, indicó que hoy no están dadas las condiciones para que la apertura sea más acelerada, sencillamente porque no hay suficiente dinero . “Si lo hubiese hecho de entrada, estaríamos frente a una hiperinflación”, alertó.
De todas maneras, cree que con el tiempo ese proceso de ponerle fin a las restricciones cambiarias llegará y, entonces, la Argentina tendrá que imprimirle más ritmo a las reformas estructurales. “Hay algunas que se están haciendo en estos momentos, como por ejemplo, el cambio de la típica negociación salarial, en la que los gremios pedían un porcentaje elevado, mientras que los empresarios decían que no podían dar mucho más, pero aceptaban pautas intermedias y luego le decía al Gobierno que atrase el tipo de cambio al subir los precios. “ Mientras no tengamos un sentido permanente de la responsabilidad en todos los sectores involucrados (gremios, empresarios y Gobierno), vamos a seguir con lo mismo”, indicó.
Frente a otra pregunta acerca de cómo convencer a los políticos para que se hagan los deberes necesarios para corregir el rumbo, Arriazu fue claro: “el político consigue a su votante muchas veces comprándolo. Entonces, hay una tendencia natural a querer poner impuestos para gastar en subsidios, en empleo público, sin tomar en cuenta cuál es luego el impacto en el sector productivo”. Pero añadió que, desde la mirada de los politólogos, la forma de hacer política y su nuevo impacto se ha modificado. “Por ejemplo, el principal apoyo de Milei está en los sectores más empobrecidos de la sociedad. La pregunta es porqué sucede eso. La respuesta es que esa franja de la población está harta de lo anterior. En consecuencia, no entiende un pepino de lo que dice Milei, pero le gusta la forma en que lo expresa”, consideró.
A su criterio, la forma de comunicar no es la ideal, pero reconoció que así consiguió los votos para llegar a convertirse en presidente de la Nación. “Cuando habla en serio, nadie lo aplaude. Pero cuando menciona la casta política o la motosierra, todos aplauden. Esa gente lo apoya basándose en la esperanza que su vida va a mejorar. Pero si eso no se logra, entonces se acabó el apoyo a Milei”. Arriazu insistió en que, para mejorar el clima y el humor social, tiene que seguir bajando la inflación, haciendo crecer la economía, con empleos y salarios en equilibrio. “Mientras tenga eso, sostendrá el apoyo social de la gente que aguantó un ajuste fenomenal en el país. Ahora, se equivoca en una, y se acabó”, expresó. Tomando como base el pensamiento de un arco de los analistas políticos, el economista sostiene que Milei logró convertir una mayoría simple en el Congreso en otra calificada para conseguir las metas legislativas. “Esos mismos politólogos dicen que Milei no es un político, pero entendió la política. Si se equivoca, si hay crisis y si cede a las presiones, entonces se acabó lo que conté. Necesitamos ganar confianza de los locales y también de los de afuera”, dijo. Y acotó: “que la gente piense que, en vez de comprar dólares para proteger sus ahorros, me conviene quedarme en la Argentina”.
Llifestyle: Alterpoint, un hub en Yerba Buena para eventos corporativos
El economista tucumano Ricardo Arriazu ofreció la conferencia “Soñando una Argentina posible” durante la inauguración del nuevo hub de eventos corporativos de Alterpoint, una referencia de gastronomía y de lifestyle en Yerba Buena. El evento se realizó en el complejo ubicado en avenida Perón 2.300 de la Ciudad Jardín. En ese ciclo, como moderadores, participaron Fernando Marengo y Eduardo Braun. Alter Point es un mall gastronómico, de artes y servicios que le brinda al cliente un espacio de encuentro único para disfrutar en familia y con amigos.
Fernando Marengo: “la Argentina intenta mutar de una economía inflacionaria a otra más productiva”
El economista Fernando Marengo afirmó ayer que la Argentina está mutando de una economía inflacionaria, en la que el sector privada intentaba conseguir dólares e insumos al tipo de cambio oficial, a otra que requiere más productiva, en la que el que sobrevivirá es aquel que se vuelve más competitivo. En una entrevista concedida a LG Central, el economista jefe de Blacktoro expuso que la volatilidad del tipo de cambio está dado por la discusión del nuevo acuerdo entre la Argentina y el FMI. “Todo el ruido pasa por esa pregunta si el Fondo está pidiendo algo distinto, y eso le pone ruido al mercado”, expresó. “El Gobierno nacional se enfocó en encarrilar el rumbo macroeconómico y estabilizar el tipo de cambio, como las acciones iniciales de su programa económico. Pero el desafío de la Argentina es encontrar la fórmula para crecer sostenidamente durante 20 años para que, entre otras acciones, se pueda reducir los niveles de pobreza”, fundamentó.