El escándalo de Siddartha Viajes sigue sumando capítulos judiciales. En las últimas horas, la Justicia rechazó el pedido de prisión domiciliaria de María Carlota y Ana Inés Maigua, las dueñas de la agencia, imputadas por 176 hechos de estafa en concurso real.
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El escándalo de Siddartha Viajes sigue sumando capítulos judiciales. En las últimas horas, la Justicia rechazó el pedido de prisión domiciliaria de María Carlota y Ana Inés Maigua, las dueñas de la agencia, imputadas por 176 hechos de estafa en concurso real.
La defensa de las acusadas había solicitado que se les concediera arresto domiciliario con monitoreo electrónico, argumentando la falta de riesgo de fuga y problemas de salud de una de ellas. Sin embargo, el fiscal penal de Impugnación, Ramiro Ramos Ossorio, se opuso al pedido y advirtió que la libertad de las imputadas podría entorpecer la investigación, ya que aún hay diligencias pendientes y depósitos de dinero cuyo destino se desconoce.
El juez Ezequiel Molinatti, de la Sala 4 del Tribunal de Impugnación, rechazó el pedido y confirmó la prisión preventiva de las acusadas, al considerar que persisten los riesgos procesales.
Cómo operaban
La causa contra Siddartha Viajes se inició a raíz de las denuncias de decenas de clientes que habían contratado paquetes turísticos al exterior y nunca pudieron viajar. La Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC) comprobó que las acusadas vendían paquetes en dólares y pesos, entregaban itinerarios falsos, recibos apócrifos y reservas inexistentes para generar confianza en sus clientes.
El caso salió a la luz en enero, cuando comenzaron a multiplicarse las denuncias contra la agencia. Muchos damnificados aseguraron que habían pagado hasta 2.500 dólares por persona para destinos como Punta Cana, pero poco antes de sus fechas de viaje comenzaron a notar irregularidades: faltaban boletos, reservas de hoteles y respuestas por parte de la empresa.
Uno de los puntos más graves de la investigación es que, cuando ya estaban en concurso preventivo de quiebra, las propietarias de Siddartha Viajes siguieron recibiendo dinero de nuevos clientes, lo que demuestra una clara intención de seguir con las maniobras fraudulentas.
Se suman pruebas
La fiscal penal de la UDEC, Ana Inés Salinas Odorisio, está a cargo de la causa y ya ordenó múltiples allanamientos en busca de más pruebas. En uno de los procedimientos, se encontraron elementos vinculados a la firma Altura Inmobiliaria, cuyos logos y documentos coincidían con los de Siddartha Viajes. La fiscalía investiga si esta inmobiliaria fue utilizada como pantalla para desviar fondos obtenidos de las estafas.
Uno de los factores clave para la negativa a la prisión domiciliaria es que aún existen depósitos de dinero cuyo destino se desconoce, un aspecto central en la investigación. El fiscal Ramos Ossorio advirtió que permitirles cumplir la detención en sus domicilios podría comprometer la investigación, ya que todavía quedan por realizar declaraciones testimoniales y analizar documentación clave.
Por ahora, las hermanas seguirán detenidas mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas. Se estima que en los próximos meses podrían surgir nuevas imputaciones.