Los líderes empresariales alemanes pidieron ayer a Berlín que forme rápidamente un nuevo Gobierno, advirtiendo de que la primera economía europea no puede permitirse perder el tiempo mientras las empresas sufren por los altos costos, la burocracia y la creciente competencia extranjera.
El bloque conservador CDU/CSU ganó las elecciones nacionales del domingo y allanó el camino para una coalición con los socialdemócratas, aliviando las preocupaciones sobre un Gobierno a tres bandas más díscolo y propiciando el llamamiento corporativo para que los partidos actúen con rapidez. Sin embargo, los partidos de la oposición mantienen una minoría de bloqueo en el Parlamento sobre las decisiones de mayor alcance, incluida la flexibilización del freno a la deuda consagrado constitucionalmente, que mantiene a Alemania limitada en el ámbito presupuestario. Algunas grandes empresas alemanas llevan mucho tiempo criticando la inacción del Gobierno en relación con los costos energéticos, entre los más altos de Europa y más del doble que en China y Estados Unidos, así como con la burocracia.
“No necesitamos más debates, los problemas son de sobra conocidos: necesitamos que se pongan en práctica ya”, dijo Roland Busch, consejero delegado del gigante de la ingeniería y la industria Siemens.
“Porque el resto del mundo no nos espera y la presión para actuar en Alemania, sobre todo en materia de competitividad, es enorme”.
Alemania podría ver cómo su economía se contrae por tercer año consecutivo en 2025, lo que hace saltar las alarmas entre los líderes corporativos en un momento en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está alimentando un conflicto comercial global, mientras que los competidores chinos se están acercando a Europa.
“Alemania necesita ahora un Gobierno capaz y dispuesto a actuar, y rápido”, dijo Christian Sewing, consejero delegado del mayor banco alemán, Deutsche Bank , y presidente de la asociación de bancos alemanes.
Por Christoph Steitz y Alexander
Agencia Reuters