Un estudio inspirado en los entrenamientos de los astronautas, reveló que un ejercicio de solo 1 minuto puede prevenir la pérdida de cartílago y reducir el riesgo de osteoartritis. El entrenamiento se basa en un ejercicio de salto que se debe realizar tres veces por semana. El objetivo es fortalecer las rodillas lo que puede reducir el riesgo de osteoartritis y mejorar la salud articular en general.
Los ejercicios con saltos, como la cuerda para saltar, podrían ayudar a los astronautas a prevenir el tipo de daño en el cartílago que probablemente sufrirán durante las largas misiones a la Luna y Marte. Sin embargo la actividad también puede ser beneficiosa para quienes nuncan saldrán de la Tierra.
Los investigadores, liderados por el astrofísico Marco Chiaberge, estudiaron a ratones que realizaron entrenamientos de salto tres veces por semana. Los resultados mostraron que los ratones que realizaron el entrenamiento tenían un cartílago más grueso y saludable, lo que significa mayor amortiguación para las articulaciones y menor fricción ósea, según publicó el medio británico The Sun.
"El efecto positivo que vimos en estos ratones es enorme y su magnitud fue inesperada", dijo Chiaberge. "Básicamente, pueden hacer que su cartílago sea más grueso si saltan. Tal vez los astronautas podrían utilizar un entrenamiento similar antes de su vuelo como medida preventiva".
El estudio sugiere que este ejercicio simple puede ser beneficioso no solo para los astronautas, sino también para personas que pasan largos períodos de tiempo sentadas o inactivas. La investigación también destaca la importancia de mantener la salud de las rodillas, ya que el cartílago se regenera más lentamente que otros tejidos.
Aunque se necesita más investigación para confirmar si los humanos disfrutarían de los mismos beneficios, los investigadores dicen que los hallazgos son prometedores. "La fuerza de las piernas es particularmente importante y se ve muy afectada por la microgravedad", dijo Mark Shelhamer, ex científico jefe del Programa de Investigación Humana de la Nasa y coautor del estudio. "Por lo tanto, cualquier procedimiento que pueda abordar múltiples aspectos del desacondicionamiento muscular, y tal vez incluso reducir el requisito de ejercicio diario de dos horas en el espacio, sería más que bienvenido".