Ante la pregunta de cuales eran los beneficios para el país de salir de la Organización Mundial de la Salud y el diputado Gabriel Bornoroni empezó con su discurso de cassette al asegurar que: “El beneficio que tenemos es que no nos vengan a imponer políticas internacionales a la Argentina”.

Si la frase hubiera terminado ahí, tal vez habría tenido algún sentido, aunque fuera inexacto. Pero el diputado siguió hablando y tal vez no eligió la mejor palabra al asegurar que: “Eso no pudo haber sido avalado por la OMS”.

La gran diferencia entre lo que empezó a decir y lo que terminó diciendo se la dejó picando a Lautaro Maislin quien se limitó a preguntar: “Avalado o impuesto”. El diputado amenazó con retirarse sin contestar pero terminó admitiendo que no tenía ni idea.

Tal vez habría que explicarle al diputado y a todo el Gobierno que la Organización Mundial de la Salud solo hace recomendaciones y es cada país el responsable de tomar o no la sugerencia y actuar en consecuencia.