Desde que blanquearon su relación el pasado 9 de enero, Mauro Icardi y la China Suárez dejaron de lado el hermetismo y comenzaron a vivir su amor libremente. Después de semanas de especulaciones, la pareja se mostró en redes sociales y, ahora, decidieron dar un paso más al mostrarse en público. ¿El destino elegido? Mar del Plata, con avión privado incluido, lo que muchos interpretaron como una provocación a Wanda Nara, exesposa del futbolista y su compañera durante más de una década.
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Desde que blanquearon su relación el pasado 9 de enero, Mauro Icardi y la China Suárez dejaron de lado el hermetismo y comenzaron a vivir su amor libremente. Después de semanas de especulaciones, la pareja se mostró en redes sociales y, ahora, decidieron dar un paso más al mostrarse en público. ¿El destino elegido? Mar del Plata, con avión privado incluido, lo que muchos interpretaron como una provocación a Wanda Nara, exesposa del futbolista y su compañera durante más de una década.
La estadía comenzó con la actriz cumpliendo compromisos comerciales con una reconocida marca de cerveza. A su llegada, en la exclusiva zona de Playa Grande, Mauro fue quien bajó primero de la camioneta, marcando territorio junto al equipo de confianza de Eugenia: su manager Caro Nolte y su estilista, Juanma Cativa. Aunque intentaron mantener un perfil bajo, los flashes no tardaron en capturar cada movimiento.
Sin embargo, la jornada no terminó ahí. Luego del trabajo, la pareja y su grupo íntimo se trasladaron a las playas del sur para disfrutar de la icónica fiesta Bresh, el evento itinerante que congrega a influencers y celebridades. En el sector VIP, entre luces y beats, Mauro y Eugenia vivieron la noche como si fueran cualquier pareja dando sus primeros pasos: bailaron, bebieron tragos y se besaron sin pudores, robándose todas las miradas.
Ni siquiera la presencia de Rusherking, exnovio de la China y uno de los artistas invitados al evento, pareció incomodarlos. Por el contrario, el futbolista y la actriz se mostraron completamente desinhibidos, dejando en claro que las habladurías no los afectan.