ROMA.- En las calles sigue habiendo cadáveres tirados, soldados sirios acribillados por los islamistas rebeldes, dejados allí a propósito, como hacen en las guerras, para enviar un mensaje. Hay toque de queda desde las 19 a las 7, no hay electricidad ni agua desde hace tres días, salvo en pequeños momentos, y se oye, de repente, el estruendo de los combates.