Hace 70 años que los argentinos juegan con las bolitas Tinka en los recreos escolares, en las veredas, en los patios de las casas. La empresa nació en San Jorge, una ciudad de la provincia de Santa Fe, y desde 1953 se reinventa para sorprender a su público y mantenerse en pie. En 2023, tras un año duro económicamente, las dueñas tuvieron una idea revolucionaria: fabricar la colección de bolitas de los Campeones del Mundo.
Tras un año casi devastador para la empresa, las hermanas Rosana, Mariana y Silvina Chiarlo, hijas de uno de los fundadores de la empresa y actuales dueñas, tuvieron que pedir un crédito para poder pagar los sueldos de noviembre de los nueve empleados.
También usaron un crédito para comenzar la fabricación de la primera edición de la colección "Campeones del Mundo". No se imaginaban que esa idea sería la redención del negocio familiar.
Las bolitas de la Selección son como las comunes pero contienen en el interior una imagen especial. Se pueden ver las caras de los 26 jugadores que conformaron el plantel campeón del mundo. También hay cuatro bolitas extras que contienen la imagen de la Copa del Mundo, las tres estrellas, la cara del director técnico Lionel Scaloni y la foto de Messi besando el trofeo.
Cómo se fabrican las bolitas de los campeones del mundo
Los dueños de la fábrica, única en Sudamérica, explicaron a TN que, en realidad, lo que se ve en el interior es un sticker que se coloca desde afuera. Debe ser pegado correctamente y bajo técnicas que todos los empleados y familiares de Chiarlo aprendieron.
Luego, las bolitas son colocadas en un horno o mufla que debe llegar a 500 grados y luego disminuir a 400. Este procedimiento se realiza para que la imagen se vitrifique y parezca parte del interior de la bolita.
“Años anteriores hicimos bolitas con los colores o los escudos de los clubes”, explicó Mariana Chiarlo a TN. “Entonces hace un tiempo pensamos que podíamos hacer una edición con la Selección argentina a modo de homenaje por el campeonato del mundo”, agregó. Enseguida se pusieron en marcha.
Para la primera edición, desde hace 20 días la empresa coloca tres tandas diarias en el horno. “Todo es un trabajo manual, pegar los stickers, controlar que estén bien, ponerlos en el horno, sacarlos, cambiarlos, chequear que estén perfectos”, contó. Para esa tarea no solo trabajan los empleados, sino también las familias de las dueñas. “Muchos empleados se llevan a su casa tandas para pegar o terminar”, dijo Mariana y aclaró que “por supuesto todo ese trabajo es pago”.

En esta primera edición de los Campeones del Mundo hicieron 250 mil bolones. Son unas 3.000 cajas que se destinan a comercios mayoristas que luego hacen la distribución al por menor en bolsitas. Todavía no finalizaron la primera fabricación pero ya tienen toda la producción vendida. “Uno de nuestro compradores históricos es una empresa de Buenos Aires a la que le vendimos gran parte de esta edición”, comentó Chiarlo. También aclaró que las primeras bolsas de bolitas fueron distribuidas en San Jorge para saber qué opinaba la gente acerca del producto.
Cómo completar la colección
Para el público general, las bolitas se venden en bolsas que contienen 30 unidades. Vienen 27 bolitas normales de colores celeste y blanco y tres bolones de la edición de los Campeones del Mundo. El mecanismo para tener a todo el equipo es el mismo que con el álbum de figuritas del Mundial: la colección se completa con los 30 bolones que incluyen a los 26 jugadores, el director técnico Lionel Scaloni, las tres estrellas, la Copa del Mundo y la foto de Messi besando el trofeo.