El presidente, Javier Milei, apeló al judaísmo este domingo en su discurso ante la ciudadanía tras jurar el cargo que ejercerá por el período 2023-2027, al indicar que prefiere decir la “verdad incómoda” respecto al ajuste que aplicará y tras el cual está seguro de que el país saldrá adelante.“No es casualidad que esta inauguración presidencial ocurra durante la fiesta de Januca, la fiesta de la luz, ya que la misma celebra la verdadera esencia de la libertad”, dijo Milei vestido con la banda presidencial, desde una tribuna instalada a los pies de la escalinata del Congreso nacional.
inicia sesión o regístrate.
El presidente, Javier Milei, apeló al judaísmo este domingo en su discurso ante la ciudadanía tras jurar el cargo que ejercerá por el período 2023-2027, al indicar que prefiere decir la “verdad incómoda” respecto al ajuste que aplicará y tras el cual está seguro de que el país saldrá adelante.“No es casualidad que esta inauguración presidencial ocurra durante la fiesta de Januca, la fiesta de la luz, ya que la misma celebra la verdadera esencia de la libertad”, dijo Milei vestido con la banda presidencial, desde una tribuna instalada a los pies de la escalinata del Congreso nacional.


Milei, que es cristiano pero abraza la religión judía, se refería así a la Fiesta de las Luminarias que comenzó el atardecer del 7 de diciembre y dura ocho días. El flamante presidente hizo mención en su discurso que la revuelta de los Macabeos, ocurrida en torno al año 160 a.C. y recogida en el Antiguo Testamento, es “el símbolo del triunfo de los débiles sobre los poderosos, de los pocos sobre los muchos, de la luz sobre la oscuridad y, sobre toda las cosas, de la verdad sobre la mentira”.
"Las fuerzas que provienen del cielo"
Milei se refirió al momento en que, hace dos años, él y su ahora vicepresidenta, Victoria Villarruel, asumieron como diputados y muchos les advertían de que no iban “a poder hacer nada” en una cámara formada por 257 legisladores.
El economista es el líder de La Libertad Avanza, una coalición de ultraderecha que cuenta con pocos diputados y senadores para respaldar el fuerte ajuste que propone. Por ello, el libertario armó un gabinete que tiende puentes a otras fuerzas políticas y dio su primer discurso como presidente en la calle, frente a la gente, y no en la Asamblea Legislativa.
Ahí Milei apeló este domingo a la cita bíblica del Libro de los Macabeos 3.19, que reza que “la victoria en la batalla no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que provienen del cielo”.
Cuándo comenzó el cambio
En junio de 2021 Javier Gerardo Milei, por entonces un economista de 50 años y novato en política, estaba mortificado por acusaciones genéricas de “nazi” y comparaciones livianas con Adolfo Hitler que había recibido en las redes sociales. Convocó a Julio Goldestein, un dirigente político afín y referente para él de la colectividad judía, para conversar en un salón de hotel en la previa de una función de su obra teatral El consultorio de Milei. Goldestein le dio cierta contención por esas acusaciones y le propuso presentarle a su amigo Shimon Axel Wahnish, rabino jefe de la comunidad judeomarroquí argentina (Acilba).
Goldestein acompañó a Milei en ese primer encuentro con Wahnish, pero no entró. “Hablaron un largo rato y luego devino en un encuentro cabalístico en el que se señaló que Javier encabezaría un movimiento liberador en la Argentina. Milei salió de esa reunión emocionado”, cuenta Goldestein. A partir de entonces empezó a estudiar la Torá con Wannish.Milei, de origen católico, ha avanzado en el suyo propio: la conversión al judaísmo.Argentina es el país con mayor cantidad de judíos en América Latina y el quinto fuera de Israel; unas 250.000 personas.
Un largo proceso
El cambio de religión, se trata de un proceso largo que a priori tiene trabas religiosas y legales, y que podían poner en riesgo su carrera política, dado que debería hacer un cambio radical en sus hábitos de vida y hasta cambiar su discurso en algunos temas para seguir las verdades de fe de esa creencia. Een el caso de que se convirtiera, Milei no va a poder encabezar reuniones de gabinete ni actos proselitista en shabat; que si está casado con una mujer no judía, deberá divorciarse de inmediato; que deberá comer comida kosher y cambiar todo su estilo de vida.
Además desde principios del siglo XX están prohibidas las conversiones en la Argentina; aunque advirtió que se recurre a ciertos artilugios legales como realizar cursos locales y después terminar el proceso en el exterior, especialmente en Estados Unidos.