
Me siento como “bah”
Hay cosas que nos pasan por el cuerpo; cuando a estas cosas se les pone un nombre científico se las siente con más definición y ocurren con más fuerza, como si su existencia fuera más cierta. En estos días muchos de nosotros podemos sentirnos cansados, malhumorados y con el ánimo decaído. La Asociación Psiquiátrica Norteamericana llamó “trastorno depresivo persistente” a esta tristeza del alma y a su sensación persistente de indiferencia, de que todo da lo mismo.
“Te sentís como ‘bah’ y te acostumbrás a estar así”, explica Marnie Shanbhag, psicóloga estadounidense. Suele ser un estado pasajero y el 2% de los norteamericanos lo padecieron en alguna de sus formas; muchas de esas personas lo creen parte de su carácter. Este trastorno es descendiente directo de la melancolía de la antigüedad, la acedia medieval o el spleen de los dandis del 1800.
Hoy –desde este humilde balconcito de certezas– queremos proponer a esta patología como emblema de estos tiempos y nuevo mal de la época.ß
Algo más...
El trastorno depresivo persistente suele tratarse con medicación y terapia. Mark Fisher lo llamó “privatización del estrés”; las causas sociales y políticas del trastorno quedan de lado mientras que, inversamente, el descontento se interioriza y se vive como un problema individual y personal.ß
Últimas Noticias
Ahora para comentar debés tener Acceso Digital.
Iniciar sesión o suscribite