Un envase de jugo y la huida en tren hacia Retiro son algunas de las principales claves que se analizaban para identificar y detener al hombre que violó a una empleada de 20 años en una panadería de la zona de Las Cañitas, del barrio porteño de Palermo.
En la escena del ataque, los peritos hallaron una botella de jugo, estilo tetrabick, que el agresor dejó en el interior del local después de violar a la joven, por lo que tratan de constatar si hay huellas dactilares que permitan dar con su identificación.
A su vez, se realizó el seguimiento de las cámaras de seguridad, las cuales permitieron determinar desde donde llegó el violador y la dirección hacia la que escapó.
En este sentido, se comprobó que huyó en tren hacia la zona de Retiro, por lo que sospechan que puede haberse resguardado en el barrio popular Villa 31.
En tanto, se confirmó que el agresor no es de la zona, que llego a la panadería desde los Bosques de Palermo.
En tanto, cámaras privadas y públicas lograron verlo el día de la violación revisando motos estacionadas.
En las últimas horas, la Policía de la Ciudad conformó un "comité de crisis", en el que intervienen la Comisaría Vecinal 14B, las brigadas de Investigaciones Comunales, el Centro de Monitoreo Urbano (CMU), Rastros y Unidad Criminalística de Policía Científica y la División Delitos contra la Integridad Sexual con el fin de resolver el caso.
Según dejaron trascender fuentes de la investigación, por el momento no se pudo confirmar en nombre y apellido del atacante, pero hay dos posibles domicilios que eran investigados, uno en Capital Federal y otro en provincia de Buenos Aires.
En el momento del ataque, el agresor, un hombre de entre 30 y 40 años, vestía una remera blanca con una imagen en negro y un pantalón gris deportivo.
El sujeto, que sorprendió a la empleada cuando abría el local, robó dinero y otros objetos de valor, la condujo a un baño y cometió el ultraje, antes de escapar.
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Un envase de jugo y la huida en tren hacia Retiro son algunas de las principales claves que se analizaban para identificar y detener al hombre que violó a una empleada de 20 años en una panadería de la zona de Las Cañitas, del barrio porteño de Palermo.
En la escena del ataque, los peritos hallaron una botella de jugo, estilo tetrabick, que el agresor dejó en el interior del local después de violar a la joven, por lo que tratan de constatar si hay huellas dactilares que permitan dar con su identificación.
A su vez, se realizó el seguimiento de las cámaras de seguridad, las cuales permitieron determinar desde donde llegó el violador y la dirección hacia la que escapó.
En este sentido, se comprobó que huyó en tren hacia la zona de Retiro, por lo que sospechan que puede haberse resguardado en el barrio popular Villa 31.
En tanto, se confirmó que el agresor no es de la zona, que llego a la panadería desde los Bosques de Palermo.
En tanto, cámaras privadas y públicas lograron verlo el día de la violación revisando motos estacionadas.
En las últimas horas, la Policía de la Ciudad conformó un "comité de crisis", en el que intervienen la Comisaría Vecinal 14B, las brigadas de Investigaciones Comunales, el Centro de Monitoreo Urbano (CMU), Rastros y Unidad Criminalística de Policía Científica y la División Delitos contra la Integridad Sexual con el fin de resolver el caso.
Según dejaron trascender fuentes de la investigación, por el momento no se pudo confirmar en nombre y apellido del atacante, pero hay dos posibles domicilios que eran investigados, uno en Capital Federal y otro en provincia de Buenos Aires.
En el momento del ataque, el agresor, un hombre de entre 30 y 40 años, vestía una remera blanca con una imagen en negro y un pantalón gris deportivo.
El sujeto, que sorprendió a la empleada cuando abría el local, robó dinero y otros objetos de valor, la condujo a un baño y cometió el ultraje, antes de escapar.