
La rescataron del abandono y su actitud cambió por completo cuando sucedió algo que nadie esperaba: “Le tenía miedo a todo”
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Cuando Rasta fue rescatado y llegó por primera vez al hogar que sería su lugar de tránsito por un tiempo, no estaba seguro de qué actitud tomar. La paloma acababa de ser rescatada de una situación de maltrato y acumulación de animales. Lo habían encontrado en una jaula sucia, sin comida ni agua. El espacio donde lo habían colocado era tan pequeño que todas las plumas de su cola habían sido arrancadas por los barrotes mientras intentaba girar en el pequeño recinto donde pasaba día tras día y sin esperanzas de que su triste vida mejorara.
Necesitaba un nuevo comienzo, pero todo le daba miedo. “Rasta confiaba notablemente en la gente desde el principio, ¡pero le aterrorizaba explorar su nuevo mundo!”, dijo Chava Sonnier, presidenta y cofundadora de Great Lakes Pigeon Rescue, el grupo de rescate de palomas que estuvo involucrado en su caso.

“Le tenía miedo a los juguetes, a su nueva cama blanda, ¡incluso a su plato de comida! Cuando lo sacaron de su jaula, se aferró a los brazos, hombros y regazo de los voluntarios que le brindaban atención de rehabilitación y temía que lo dejaran caminar solo por la casa”.
“Verlo crecer en confianza fue conmovedor”
Durante un mes, Rasta intentó adaptarse a su nuevo entorno. Sin embargo, nada en su actitud temerosa cambió hasta que conoció a Taz, otra paloma doméstica que había sido rescatada luego de que la abandonaran en el noreste de Chicago. Desde el momento en que se conocieron, quedó claro que Taz y Rasta tenían una conexión especial.

Todo comenzó cuando la joven que los estaba cuidando advirtió que las palomas habían comenzado a interactuar entre ellas. En el lugar también había otras palomas rescatadas, pero Taz y Rasta estaban específicamente interesados el uno en el otro y pronto comenzaron a coquetear.
Los voluntarios no podían creer lo que estaban presenciando mientras veían a Rasta transformarse de una paloma aterrorizada a otra feliz y segura de sí misma, todo gracias a Taz. “Ver a Rasta crecer en confianza y encontrar la alegría nuevamente fue muy conmovedor”, dijo Sonnier.

“Les encanta estar juntos”
Hoy en día, Rasta y Taz son inseparables y, a menudo, deambulan por el hogar de tránsito donde viven, uno al lado del otro. “A Rasta y Taz les encanta pasear juntos por la casa, supervisando todas las actividades del hogar”. Taz es una hermosa y elegante paloma doméstica salvada también del abandono.
Ahora el confiado Rasta y la gentil y tranquila Taz son pájaros felices a quienes les encanta estar rodeados de gente y participar en todo lo que hacen. Disfrutan especialmente de construir nidos elaborados y se divierten tomando tiras de papel de los dedos de sus cuidadores para construir su nido en colaboración.
Taz y Rasta actualmente están buscando un hogar adoptivo permanente donde puedan continuar su historia de amor. Aunque tienen mala prensa y circulan muchos mitos alrededor de esta especie de aves, la realidad es que “las palomas se unen de por vida y son parejas muy devotas, amables y amorosas”, asegura Sonnier.
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