Sin lugar a dudas, el planeta y todo lo que hay sobre él, está en peligro. El momento es crítico si se tienen en cuenta cosas tan actuales como los incendios en Córdoba o la sequía del Lago Titicaca en la frontera entre Bolivia y Perú, por citar dos ejemplos entre millones que corroboran que el cambio climático es real. El Banco de Bosques, una fundación dedicada a salvar bosques nativos en peligro, ante estas noticias tan contundentes, decidió profundizar sus estrategias de salvataje. Una de las acciones fundamentales que promueve es evitar la deforestación mediante la compra agrupada de propiedades con bosques nativos. De hecho ya muchas empresas pequeñas, medianas y grandes tienen la oportunidad de sumarse a modo de neutralizan su huella de carbono. Una idea que pretenden expandir.
Esta entidad tiene tres claros propósitos: combatir el cambio climático, luchar contra la extinción de especies y generar empleo local. Cualquier persona alrededor del mundo y con acceso a internet puede salvar bosques sabiendo incluso dónde está localizada esa parte del planeta que salvó.
Tanto el cambio climático como la deforestación se alimentaron como nunca en un círculo vicioso haciendo más vulnerables a los vulnerables y exponiendo a los que no lo estaban tanto.
Un dato interesante, mientras muchos marcaban la descontaminación global por la gran merma en el uso de aviones y autos, en la Argentina se aprovechó la oportunidad (Chaco fue un caso testigo) para desmontar con todo. Un dato más que relevante es que esa provincia en el 2019 tuvo la tasa de deforestación histórica más baja. En 2020 y 2021, casi se duplicaron en la región chaqueña (fuente: MAyDS Estadística de deforestación).
"Las acciones que tenemos que hacer como ciudadanos y exigir a los dirigentes son hoy y son urgentes ya que sin bosques, todo lo que allí vive muere o no tanto o no todo. Y es así como los humanos entran en un escenario más expuesto a nuevos virus o mutaciones de virus conocidos. Mucho se habla sobre la necesidad de combatir el cambio climático y la crisis de extinción, sin embargo, a pesar de las advertencias y las evidencias, siempre queda la impresión de que lo que se hace no alcanza", indica Emiliano Ezcurra, director Ejecutivo de Banco de Bosques.
En este marco esa organización se planteó hace poco más de diez años invitar a público y empresas, no importa el tamaño, a tomar cartas en el asunto de manera directa y concreta.
"Cada vez que escuchamos la frase -por cada hora que pasa desaparece una superficie de bosque del tamaño de 30 canchas de fútbol-, es verdad, es mucho pero se puede evitar en gran parte si compensamos la huella de carbono con bosques nativos en pie", sostuvo el director del Banco.
En su programa de mitigación de huella de carbono, alienta a las empresas y a los individuos a compensar la emisión de gases de efecto invernadero salvando metros cuadrados de bosques nativos.
Esta organización va directo a lo concreto cuando se trata de combatir el cambio climático veloz y eficazmente: evitar deforestación mediante la compra agrupada de propiedades con bosques nativos. Para ello esta ONG desarrolló hace tiempo el sistema de donaciones de metros cuadrados de bosques georreferenciados. Combinando el googleearth con un software muy simple y didáctico que traza un perímetro exacto con cientos de parcelas sobre el bosque que se procura salvar. Se trata siempre de alguna de las propiedades con bosque nativo en su interior, que salen permanentemente a la venta en el mercado inmobiliario de tierras.
El sistema es simple, ese inmueble en la mayoría de los casos está destinado al mercado agropecuario, por eso se publican en los clasificados de los suplementos del "Campo" o "Rural", el cliente natural será quien deba sacar el bosque para dar lugar a otro uso. Ahí es donde se produce la emisión del carbono a la atmósfera.
La destrucción de los bosques es la segunda causa principal de emisiones de GEI que contribuyen al cambio climático. Es por eso que es tan importante reducir, como mitigar la huella de carbono de nuestras actividades.
Banco de Bosques ofrece un camino que muchas empresas ya han tomado. Desde uno de los bancos más importantes del país hasta un Hotel Boutique en Mendoza o una pequeña empresa de transporte de combis, han decidido compensar su huella de carbono de esta forma. "Se salva el bosque y todas las especies que habitan en él como consecuencia de evitar que el carbono presente en los árboles sea emitido por medio del desmonte. Bueno para la empresa, bueno para el clima, bueno para la biodiversidad", agrega Ezcurra.
Panorama local
En Argentina se pierden bosques nativos a razón de entre 20 y 40 canchas de fútbol por hora, un dato más que alarmante. Esto sin contar el impacto social en el territorio. Los bosques nativos generan una serie de servicios a las comunidades locales conocidos como servicios ecosistémicos. Desde la regulación hídrica, climática, hasta el turismo y, significativamente importante en tiempos de pandemia, la provisión de muchos componentes clave para la fabricación de medicinas que provienen de plantas presentes en muchos de los sistemas bosques del mundo.
"Según el tipo de bosque que se trate, varia el stock de carbono que almacene por hectárea, este cálculo se establece mediante métodos de medición serios y probados técnicamente que han sido consensuados por los principales expertos en la materia y muchos son la base de estándares a nivel global en lo que se conoce como mercado de carbono", explica Darío Rodríguez, a cargo del Programa Carbono de Banco de Bosques.
¿Cómo funciona?
Se trata de una operación inmobiliaria que le otorga al bosque la característica de propiedad privada. "No es otra cosa que la compra de un inmueble por parte de un privado por otro privado que en lugar de ser una persona física es una fundación que recibe dinero donado y que tiene por estatuto la obligación de proteger a perpetuidad ese inmueble que compra. Así es que por un lado tenés la fuerza de la figura de la propiedad privada que es la plena decisión sobre el inmueble y el que ejecuta esta acción que es una fundación que no tiene permitida su venta, sólo lo pude donar para crear un área protegida. El qué es la compra y el cómo es ese inmueble que salió a la venta y que se sabe que por las características del mercado inmobiliario y donde fue publicado que será desmontado", explica Ezcurra.
De este modo esa parcela que se compra queda bajo protección para no ser desmontada jamás. Con esta metodología ya se están protegiendo y salvando varios bosques (ver recuadro aparte: Salvados).
Salvados
A la fecha son muchas y diversas las acciones realizadas por el Banco de Bosques, entre ellas el salvataje de montes que han sido adquiridos por la modalidad de compra y donación.
Caa Porá, ubicado en Misiones dentro del Parque Provincial Urugua-i, el área protegida más grande de la provincia con 84.000 ha de extensión. Existen 3 propiedades privadas: Caa Porá, de 42 ha, es una de ellas y fue comprada por Banco de Bosques para asegurar su conservación a perpetuidad donándola al Parque Urugua-i.
Gracias a su dueña, Sofía Heinonen, Banco de Bosques pudo comenzar a poner en práctica su sistema de donaciones georreferenciadas en Caa Porá, comprometiéndose ambas partes a que una vez reunidos los fondos, estos sean utilizados una vez más para comprar un sector de selva en riesgo y repetir la misma acción sucesivamente.
Parque nacional el impenetrable: la antigua estancia privada La Fidelidad, de 250.000 ha, posee el bosque con la mayor muestra continua de Gran Chaco Americano en buen estado de conservación. Banco de Bosques se unió a otras entidades para lograr allí, la creación del Parque Nacional "El Impenetrable". En sus montes de quebracho blanco, colorado, algarrobo y palo santo, habitan los últimos tatú carreta y la población de yaguaretés en estado más crítico de la Argentina.
La Estancia Ricanor: hoy Reserva Natural Piedra del Fraile, alberga bosques de lenga y ñire que son el hogar de pumas, carpinteros gigantes, zorros, patos de los torrentes y el esquivo huemul. Se encuentra lindante al Parque Nacional Los Glaciares. La compra de Ricanor fue posible gracias a la donación de la Fundación Wyss qué Banco de Bosques gestionó. Estas tierras fueron donadas a la Administración de Parques Nacionales para ampliar el Parque Nacional Los Glaciares.
Curvas del urugua-i: es una chacra de 104 ha con bosque nativo en muy buen estado de conservación. Siendo un lote perteneciente a un terreno más grande, era el único bloque ubicado entre el Parque Provincial Urugua-i y el río del mismo nombre. El resto del campo ha sido usado para producción maderera, convirtiendo a "Curvas" en un lugar clave para anexar al parque, dejando al río como límite legal y natural.
El dato
Los interesados en sumarse a esta propuesta pueden comunicarse por las siguientes vías:
Web: www.bancodebosques.org
Consultas: bosques@bancodebosques.org
Donantes: donaciones@bancodebosques.org