Juventud Antoniana sufrió ayer otro golpe duro con la derrota frente a 9 de Julio de Rafaela por 3 a 0, como local en el estadio Padre Martearena. Con este traspié que sufrió el santo las ilusiones de mantener la categoría se van esfumando, porque con 6 puntos en juego de lo que queda en el Federal A, Crucero del Norte de Misiones, el otro rival directo y en penúltimo lugar, le sacó 4 puntos del ventaja.
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Juventud Antoniana sufrió ayer otro golpe duro con la derrota frente a 9 de Julio de Rafaela por 3 a 0, como local en el estadio Padre Martearena. Con este traspié que sufrió el santo las ilusiones de mantener la categoría se van esfumando, porque con 6 puntos en juego de lo que queda en el Federal A, Crucero del Norte de Misiones, el otro rival directo y en penúltimo lugar, le sacó 4 puntos del ventaja.
Ahora Juventud Antoniana disputará el clásico con Central Norte -se relame esperando la revancha por lo que sucedió en 2014- en la próxima fecha y con una nueva derrota estará condenado jugar el año que viene en el torneo Regional Federal Amateur.
Pero se nota que el equipo antoniano no cuenta con la fuerza necesaria para salir de una situación que desde varias fechas atrás comenzó a desestabilizar el proceso; incluso, como si estuviera escrito, desde el inicio dio muestras de que solo podía sumar más amargura y que en forma anticipada repercute en la gente.
Esa tristeza que invadió los rostros de los hinchas del club de la Lerma durante el partido de ayer con los rafaelinos dio lugar a que los blancos de los insultos sean, en principio, la actual dirigencia que encabeza Javier Russo y luego el descontento bajó desde las tribunas hacia los jugadores.
En el campo de juego se observa que todo ese ímpetu se descontrola cuando el rival de turno convierte goles (Román Bravo, Agustín López y Brian Peralta, para 9 de Julio). A pesar de que el arquero Agustín Grinovero, del representativo rafaelino, con grandes intervenciones le privó a Juventud las posibilidades de anotar algún tanto, entonces se pierde paciencia y se llega al extremo de quedar muy endeble en defensa.
Esa propuesta de armar un plantel antoniano con jerarquía y competitivo quedó en la nada. Más bien se recurre a los propios chicos del club para que salgan a poner la cara, así como Jean Arraya, que ayer en un mal momento le tocó debutar como titular.
Juventud Antoniana está pagando muy caro las equivocaciones, los desaciertos y los errores que se cometieron. En los dos partidos que debe jugar hasta el final del tramo no se asoma ni una luz de esperanza en el horizonte. El mal paso contra 9 de Julio es casi como una primera despedida de la categoría.