Los socios transatlánticos están negociando si los minerales críticos de la UE, como el litio y el níquel, pueden optar a subvenciones ecológicas en virtud de la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos.

Estados Unidos es optimista en cuanto a la conclusión de un acuerdo con la Unión Europea que permita que los minerales críticos extraídos o procesados en Europa puedan acogerse a las desgravaciones fiscales estadounidenses para vehículos limpios, declaró en las últimas horas un funcionario estadounidense de alto rango.

Los socios transatlánticos están negociando si los minerales críticos de la UE, como el litio y el níquel, pueden optar a subvenciones ecológicas en virtud de la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos, que promueve los productos fabricados en Norteamérica, y cómo hacerlo.

José Fernández, subsecretario de Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente del Departamento de Estado, declaró en una sesión informativa en Bruselas que ambas partes mantenían intensas negociaciones. Añadió que no había planes de vincular un acuerdo sobre minerales críticos al resultado de negociaciones transatlánticas separadas para resolver una disputa bilateral sobre los aranceles estadounidenses a la importación de acero de la UE. Estados Unidos firmó un acuerdo sobre minerales con Japón en marzo. Ahora, tanto la UE como Reino Unido buscan lo mismo.

Fernández también dijo que junto a la UE pretendían trabajar en el establecimiento de salvaguardias para la inteligencia artificial, que están de acuerdo en que debe apoyar los valores democráticos, los derechos humanos y las libertades individuales.

"Creo que hay un deseo de ir más allá de ese tipo de declaraciones generales y de tener algo más concreto", dijo, añadiendo que no había un calendario específico para llegar a un acuerdo, pero sí la sensación de que esto tenía que ocurrir cuanto antes.

Herbicidas prohibidos por motivos de salud infantil

La agencia francesa de seguridad sanitaria Anses restringió en las últimas horas el uso del herbicida común prosulfocarb, principalmente por el riesgo de reacción cutánea en los niños, y amenazó con prohibirlo si los productores no pueden demostrar la eficacia de las nuevas normas. Utilizado principalmente en cereales como trigo, cebada y centeno, así como en tubérculos como papas y zanahorias, el prosulfocarb se ha convertido en el segundo herbicida por detrás del glifosato en Francia, el mayor productor de cultivos de la Unión Europea.

"La Anses no puede excluir la superación de los umbrales de seguridad, principalmente por exposición cutánea, para los niños situados a menos de 10 metros del cultivo durante los tratamientos", declaró a la prensa. Por ello, la Anses ha ordenado a los agricultores que reduzcan una media del 40% el uso de prosulfocarb por hectárea y que utilicen boquillas en los pulverizadores que reduzcan la deriva de la sustancia en el aire en un 90%, frente al 66% anterior. Las boquillas con una reducción de la deriva del 90% ya se utilizan en Alemania, Bélgica y los Países Bajos. Además, la Anses impuso una distancia mínima de 10 metros de las zonas residenciales. Los productores del herbicida altamente volátil tendrán que demostrar que las nuevas medidas son efectivas antes del 30 de junio de 2024.

Las ventas de prosulfocarb en Francia se han multiplicado por siete en los últimos 10 años, hasta alcanzar las 7.400 toneladas métricas en 2022, debido sobre todo al menor uso de otros herbicidas, según la Anses. 

 

Por Philip Blenkinsop y Juana Casas
Agencia Reuters