Todo junto y todo mal. La combinación perfecta para terminar viviendo una noche más que negra en San Martín. Es que con un gol en contra y un golpe final inesperado, el Verdinegro cayó como local ante San Telmo, que venía último. Fue derrota por 2-1 con efectos colaterales impensados porque se complica la clasificación, porque se redujo el margen de error en la recta final de la Primera Nacional. No lo esperaba San Martín, no lo esperaba nadie en el Pueblo Viejo pero se dio y esta noche negra golpeó todo.
En el inicio, la propuesta de partido fue la de siempre en San Martín con mucha dinámica, con apuesta al ataque. Un tiro libre de Sebastián González fue el primer aviso de llegada Verdinegra pero a los 8′ comenzó a complicarse la noche. Bodencer amagó, encaró a Masuero y cuando buscó pase profundo, encontró el desafortunado cierre de Bontempo que terminó venciendo a Monllor para poner abajo a San Martín. Si se esperaba un planteo cerrado en San Telmo, con ese gol en contra, se multiplicó. San Martín trató de sacudirse pero perdió lucidez. Quedó tocado, sentido. Fue al frente y estuvo cerca del empate con un cabezazo de Sienra y otro de Arturia. En el complemento, la apuesta de Monasterio fue darle más fluidez al mediocampo con los ingresos de Ludueña y de Llano. Generó un poco más, apretó, presionó y a los 22′ encontró la paz del empate parcial con el gol de Sebastián González que ponía algo de justicia en el marcador.
Parecía que quedaba tiempo para ir por todo. Lo fue a buscar sin tanta lucidez San Martín y cuando Arturia se hamacó en el área para definir obligando a la salvadora atajada del arquero visitante, parecía que lo podía lograr. Pero no, en la contra, en un lateral que hicieron rápido, San Telmo encontró la lotería del triunfo con el gol de Giménez. Una noche de terror empezaba a tomar cuerpo en el Pueblo Viejo. No hubo tiempo ni tampoco reacción en San Martín. Después de un primer tiempo en el que lo sacudió mal ese gol en contra de Bontempo, nunca pudo ser el San Martín que elige los mejores caminos. Pudo empatarlo con más personalidad que otra cosa pero cuando lo buscaron, quedó mal parado y lo pagó carísimo.
Una noche más que negra para San Martín. Ahora, quedó condicionado, sabiendo que lo que le queda incluyendo la fecha libre, no le perdonará nada de nada. Era la noche para terminar ahí arriba, metido en la pelea por la punta y terminó siendo una noche de terror. Faltó gol, sobraron ganas. San Martín se quedó sin nada ante un rival que se sacó la lotería.
El futuro
Con la postergación del partido con Almagro por el calendario del rival en Copa Argentina, San Martín recién volverá a la cancha el viernes 15 cuando reciba en San Juan a Agropecuario de Carlos Casares. Luego, el miércoles siguiente jugará con Almagro.
SORPRESA Y DOLOR
"Sin margen de error"

En Concepción, era el día. Era el momento de meterse en la pelea grande y para San Martín, este día terminó en una dolorosa sorpresa. Es que nadie imaginó el golpe que terminó dando San Telmo y a la hora del análisis, el técnico sanjuanino, Cesar Monasterio admitió el dolor por la caída. "Estamos muy dolidos. Golpeados porque queríamos otra cosa, meternos definitivamente en la pelea por el ascenso pero ese gol en contra nos condicionó. Se dio todo junto y todo mal, pero luego el equipo intentó, respondió y tal vez nos faltó esa precisión en los metros decisivos como para poder empatarlo en el primer tiempo. Así y todo, creo que merecimos más. En el complemento, salimos más profundos, buscamos y llegamos al empate. Y de pronto, se dio todo lo negativo porque cuando Arturia tuvo el gol de triunfo obligó a la notable acción del arquero visitante y en la contra, se llevan todo. Ese golpe no lo esperábamos. Nos dolió como lo perdimos pero hubo respuesta en el grupo y la habrá en lo que queda", resumió el entrenador pensando en la recta final de la Primera Nacional.
"Se nos achica el margen de error. No hay más margen y San Martín tendrá que hacer lo necesario para pelear por esa ilusión que todos tenemos. San Telmo se llevó demasiado para lo que planteó y eso duele, molesta. Pero a esto le queda tiempo y partidos, tenemos que recuperarnos y seguir. Yo siempre pongo los jugadores que veo en las mejores condiciones y si me decidí por Franco fue porque lo vi así. Ahora, hay que aprovechar el tiempo que tenemos por delante para recuperarnos", cerró el técnico.
Matías Donato fue otro de los que habló de las sensaciones amargas por la derrota: "No lo esperábamos. Nos desacomodó mal ese primer gol pero el grupo respondió. Lo empatamos y hasta lo pudimos haber ganado pero el fútbol es así y con merecer, no alcanza. Pero como grupo estamos más que unidos, convencidos que podemos salir adelante. Quedan ahora varios días sin jugar pero servirá para reacomodarnos, fortalecernos como grupo y salir luego a buscar el lugar que San Martín se merece".